Los tacones, ya no son los mismos
Cuando una mujer decide cambiar, no hay vuelta de hoja Cambia su mirada, hasta su forma de caminar. De niña a mujer, de mujer a amazona. De seguro, un tren pasó por su vida y ella decidió no montarse. No somos un maquillaje andante, somos caras lavadas llenas de ternura La gripe le da fuerza, el despecho le enseña, la felicidad le persigue Todas somos una, distintas pero, iguales Cálidas en momentos, fuego siempre. Anisbel Trómpiz